Mar 28 2008
Enrique Iglesias enloquece

Cientos de fans abarrotaron The House of Blues en West Hollywood el miércoles por la noche para ser testigos del concierto privado de Enrique Iglesias, a propósito de su nuevo disco de grandes éxitos. Desde temprano los más fieles admiradores de Iglesias —que ganaron boletos para el show patrocinado por KLVE (107.5 FM)— mostraron sus pancartas en muestra de apoyo y cariño por “Kike”, como le dicen al cantante de cariño.
A la hora en que estaba programado a comenzar la presentación —las 8:00 p.m.— los asistentes fueron recibidos por locutores de la estación, incluyendo a Argelia Atilano y Carlos Alvarez, quienes rifaron copias del CD 95/08.
La compatriota de Iglesias, Chenoa, inició el concierto interpretando cuatro de sus temas, acompañada por un guitarrista, y al final agradeció a su colega por la oportunidad.
Alrededor de las 9:00 p.m., las luces se apagaron. Sólo bastaba mirar la sombra de alguien caminando hacia el escenario para que los asistentes empezaran a gritar: “¡Enrique, Enrique, Enrique!”.
Pero todavía hubo más de media hora de espera y pasadas las 9:30 p.m. Kike apareció en el escenario,vistiendo ropa casual como de costumbre y desatando furor entre su público, que incluía desde niñas hasta personas mayores de ambos géneros. Incluso una señora de la tercera edad alzó su bastón y lo movió hacia los costados en señal de apoyo al cantante, mientras que los demás grababan y tomaban fotos del evento con sus teléfonos celulares.
“Gracias a vosotros por 13 años de lealtad. Un millón de gracias”, dijo Iglesias a los presentes antes de interpretar Sólo en ti.
Constantemente, los gritos eran ensordecedores durante la hora que duró la presentación musical, pero la canción que provocó el coro más fuerte fue Por amarte.
De la misma manera, Iglesias subió a una fanática al escenario quien entre lágrimas lo abrazó y acarició partes de su cuerpo, provocando las risas y gritos de la audiencia. Casi al final, una niña emocionada lo acompañó en la tarima pero sin soltar su guitarra.
Tanta fue la emoción de los asistentes que al terminar el concierto nadie se movió de su lugar pidiendo “¡otra, otra!”, e Iglesias volvió para complacer a sus seguidores con dos canciones más.
fuente:laopinion.com